Autor: Quevedo (1580-1645).
Contexto del autor:
Nació el 17 de septiembre de 1580 en Madrid en el seno de una familia de la aristocracia cortesana. Y murió el 8 del 1645 en Villanueva de los infantes.
De su poesía se conservan casi un millar de poemas, pero sabiendo que nunca se preocupó por editarlos y que los conservados proceden de personas próximas a él, es de suponer que escribió muchos más.
Se inició en el mundo de la literatura con obras satíricas y burlescas como La vida del Buscón llamado don Pablos, ejemplo de vagamundos y espejo de tacaños, Los Sueños (1605-1622) cinco piezas cortas basadas en los desengaños que padeció en esos años. Estas obras fueron publicadas en 1631 bajo el título de Juguetes de la niñez y travesuras del ingenio con un prólogo en el que arremetía contra los editores piratas y declaraba la intención de estos escritos en los que pretendía denunciar los "abusos, vicios y engaños de todos los oficios y estados del mundo".
Contexto de la obra:
Gracias y desgracias del ojo del culo. Dirigidas a Juana. Monton de Carne, mujer gorda por arrobas. Francisco de Quevedo (1628).
Fragmento de texto (inicio de la obra):
PRIMERA DESGRACIA
Enseña un ayo mugriento la lición a un descuidado niño. Encomiéndasela a
la memoria y como potencia vil pásasele y jugando, olvida y en pena de
lo que pecó la memoria abre el culo a azotes.
SEGUNDA
Va un
estudiante un madrugón a una viña, vendimia a la mitad de ella, lleva
un lagar en el estómago, topa con una fuente, y porque se lo pide el
gusto bebe hasta hartarse: pícase la sed y deshácese en cámaras y págalo
el ojo del culo.
TERCERA
El
otro mesurado o engullidor miserable, por comer de balde llenó tanto el
estómago que se ahitó movido del apetito y págalo el culo a puro
jeringazos.
CUARTA
Tiene un mal curado enfermo modorra y porque el humor se le ha apoderado
de los sentidos y los descuidos que tuvo el poco prevenido médico, lo
paga el culo a puro sanguijuelas que lo sajan vivo.
QUINTA
Sábese, según doctrina de muchos filósofos, que el regüeldo es pedo
malogrado y que hay algunos tan desdichados que no se les permite llegar
al culo, así lo enseña Angulo que no ha acabado de salir por la boca
cuando le dicen todos: "¡Vaya a una pocilga!" , y
cuando sale por el ojo del culo todo es aplaudido y cuando más le dicen
cuerno, como otro tenía costumbre de decir cuando uno se peía "¡cuerno!
por ahí comas carne y por la boca mierda, y papa te vea la madre que te
parió porque te vea más medrado; en las sopas te lo halles como
garbanzo, con esa música te entierren, sabañones y mal de gamones, coz
de mula gallega, por donde salió el pedo meta el diablo el dedo, la
víbora el pico, el puerco el hocico, el toro el cuerno, el león la mano,
el cimborrio de El Escorial y la punta de mi caracol te metan amén".
SEXTA
Da
el otro extranjero en caballerear, bizarrear y servir a damas y traer
mucha bambolla y fausto, falta a los negocios y pierde el crédito y lo
que pecaron los miembros genitales lo paga el inocente culo. Pues al
punto dicen: "Fulano ya dio de culo" .
SEPTIMA
Va
el otro narciso, pisaverde a pie por la calle en tiempo de todos y por
más cuidado que pone en las chinas o piedras que están descubiertas para
asegurar los pies y andar de guija en guija, resbálase el pie y hace
pedazos el pobre culo y de más a más se hace una plasta de todo que le
coge de pies a cabeza.
OCTAVA
Da
el otro pobre a la medianoche en tiempo de invierno una correncia o
evacuación de tripas y porque con la priesa que tiene no se acuerda bien
hacia donde quedó el brasero o barreño de la lumbre tropieza en él y
hace pedazos las piernas y el culo, cobrando con esta desgracia
enfremedad para muchos días.
NONA
Tan
desgraciado es el culo que hasta los animales les muerde el lobo por él y
en las monas se ve que porque quieren descansar y sentarse a menudo se
llenan el culo de callos y por eso han dado en decir: "Fulano tiene más callos que culo de mona".
DECIMA
Viene el otro picarón a sentir el calor del verano y porque yéndose a
rascar la comezón de una ladilla frisona le estorbó el matarla una
horrenda población de pendejos que topa hacia el culo, determina de
matarlas con unas tijeras y teniendo las manos torpes y no ver lo que
hace ni poder sufrir más el ser puerco abre a tijeretazos el pobre culo.
UNDECIMA
Viene la otra pobre casada o doncella a descubrir más de lo que fuera
menester su natural inclinación de ser puta, tiene celo de ello el galán
y causa cuidado al marido y por dar a entender que conocen la
fragilidad y imperfección del sujeto, dicen: "de res que se mea el rabo, no hay que fiar".
DUODECIMA
Dale
al otro una apretura en la calle o cógele en la comedia, sale con
priesa a buscar dónde desbuchar, y porque no llegó tan presto a las
necesarias o le embarazó algún nudo ciego, emplástase o embadúrnase de
mierda el pobre culo.
DECIMOTERCERA
Viene el otro estudiante o platicante de medicina y al ir a ordenar un
medicamento a la cocina topa a la criada que se había hecho del ojo, y
ella por darle gusto y apagar el fomes de la concupiscencia y
titilaciones venéreas, empieza sus cernidillos y bamboleos, diviértese
con el gusto y acribilla a golpes el pobre culo de escalón en escalón.
DECIMOCUARTA
Vienen las Carnestolendas, alégranse las gentes en diferentes festines y
por no más de antojo de muchachos o pasatiempo de hombres ociosos pagan
los culos de los perros atándoles a la cola mazas diferentes.
DECIMOQUINTA
Vese
el otro pobre condenado toreador de a pie embestido del toro, vuélvese
para huir, túrbase o no salen los pies con presteza y por no salir ellos
presto degárrale el toro el pobre culo.
DECIMOSEXTA
Va
una vieja a echar una ayuda a un enfermo, ve poco, no la ha templado
bien, encájasela dos dedos del culo, y dale entre las nalgas con ella,
escáldale el culo que paga el pobre el descuido de la vieja borracha.
ULTIMA DESGRACIA
Finalmente, tan desgraciado es el culo que siendo así que todos los
miembros del cuerpo se han holgado y huelgan muchas veces, los ojos de
la cara gozando de lo hermoso, las narices de los buenos olores, la boca
de lo bien sazonado y besando lo que ama, la lengua retozando entre los
dientes, deleitándose con el reir, conversar y con ser pródiga y una
vez que quiso holgar el pobre culo le quemaron.

